2010 sigue siendo el pasado 19 enero 2010
Posted by Jose Rubio in Reflexiones.Tags: aplicaciones móviles, estudio, futuro, participación, pasado, realidad
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A veces, tengo la sensación de que estamos cegados por el brillo de las nuevas tecnologías, lo que nos impide ver claramente dónde estamos. Supongo que es debido a la facilidad que tenemos para estar informados. Lo último de lo último te espera cada mañana en tu correo, tu Twitter o tu lector de feeds.
Y esa inmediatez tiene mucho de contagiosa. Demasiado. Existe, utilicémoslo. Es algo lógico hasta cierto punto. ¿A quién no le entusiasma un juguete nuevo? De modo que convertimos tendencias en realidades. Y pretendemos que el mundo se adapte a esa visión.
Luego, claro, viene la realidad a decirnos que no, que la cosa no va así. Que ella tiene su propio ritmo.
El ejemplo más evidente que se me ocurre es el de las aplicaciones para smartphones. Como terreno de juego es muy interesante, por supuesto. Tener tu marca en el bolsillo de tu público, dispuesta a ofrecerles un servicio. ¿Quién no firmaría?
Cuando uno ve el nivel de excelencia conseguido por AKQA y Nike con “True City”, no puede evitar pensar que eso es lo que hay que hacer. Aplicaciones atractivas, capaces de crecer gracias a la participación de la gente y exquisitamente realizadas. Se nos ponen los dientes largos y nos empieza a hervir la cabeza, repleta de ideas dispuestas a sacarle partido al cacharrito de Apple.
Pero llega el momento de hacer números. Según publica Cinco días, IDC estima que los smartphones supondrán el 24% del total de ventas mundiales de teléfonos móviles en 2011. Actualmente, su porcentaje es del 16%. Y éste se tiene que dividir entre los distintos sistemas utilizados (Android, iPhone OS, Symbian, Windows Mobile, etc). Por tanto, ¿a qué porcentaje de la población estamos llegando con nuestra aplicación para iPhone? ¿A un 3%? ¿Qué significa esa cifra en España? ¿Justifica un gran desembolso?
Un proyecto como “True city” tiene sentido tal y como ha sido realizado. No sólo por el peso de la propia marca ni por su ámbito mundial. Nike y iPod/iPhone ya están perfectamente imbricados gracias a Nike+. El camino es recto.
Plantear algo así, incluso mucho menor, para una marca menos “apetecible” y en un mercado nacional como en el nuestro se me hace mucho más cuesta arriba. No digo que sea imposible; pero tengo la sensación de que los números, esos malditos chafaguitarras, dicen que deberíamos esperar a que la cuota de mercado de los smartphones crezca considerablemente.
Así que, en este sentido, 2010 sigue siendo el pasado.
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